La reforma laboral multiplica los contratos indefinidos entre los jóvenes, pero reduce su duración media
La reforma laboral aprobada en 2021 ha transformado de forma significativa el mercado laboral español, especialmente en lo que respecta a la contratación de los jóvenes. Un estudio elaborado por la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) concluye que las medidas impulsadas para limitar la temporalidad han conseguido aumentar notablemente el acceso a contratos indefinidos. Sin embargo, los datos muestran que este cambio no se ha traducido necesariamente en una mayor estabilidad laboral.
La investigación analiza la situación de más de 177.000 menores de 30 años que accedieron por primera vez al mercado laboral entre 2014 y 2023. Según sus conclusiones, antes de la reforma la probabilidad de que un joven consiguiera un contrato indefinido oscilaba entre el 10% y el 17%, dependiendo de la provincia. Tras la entrada en vigor de la nueva normativa, ese porcentaje se ha elevado hasta situarse entre el 54% y el 57%.
Los expertos consideran que se trata de un cambio de gran magnitud, ya que la contratación indefinida ha pasado a convertirse en la modalidad predominante para quienes se incorporan al empleo. Además, la reducción de la temporalidad ha permitido que España se acerque a los niveles medios registrados en otros países europeos.
No obstante, el estudio advierte de que la mejora en el tipo de contrato no ha venido acompañada de una estabilidad equivalente. La duración media de los contratos indefinidos se ha reducido en torno a 100 días desde la aplicación de la reforma. Aunque el primer contrato laboral de los jóvenes dura ligeramente más que antes, las relaciones laborales posteriores presentan una menor permanencia.
Uno de los datos más llamativos es la evolución de la denominada tasa de supervivencia de los contratos indefinidos. Antes de la reforma, aproximadamente tres de cada cuatro jóvenes que firmaban un contrato fijo seguían trabajando en la misma relación laboral un año después. Actualmente, esa proporción se ha reducido hasta seis de cada diez, lo que supone una caída superior a 15 puntos porcentuales.
Los investigadores interpretan estos resultados como una señal de que muchas relaciones laborales que anteriormente se formalizaban mediante contratos temporales ahora se canalizan a través de contratos indefinidos, aunque mantienen dinámicas de rotación similares. En consecuencia, la reforma ha cambiado la forma contractual de acceso al empleo, pero solo ha mejorado parcialmente la estabilidad real de los trabajadores.
El informe también destaca que no se ha producido un incremento significativo de los despidos entre los jóvenes con contratos indefinidos. De hecho, las bajas voluntarias continúan siendo la principal causa de finalización de estas relaciones laborales, tanto antes como después de la reforma.
Ante esta situación, algunos expertos plantean nuevas medidas para fomentar la estabilidad en el empleo. Entre las propuestas figura la implantación de sistemas que premien a las empresas con menores niveles de rotación de personal y penalicen aquellas que registren una elevada sucesión de contratos de corta duración.
Cinco años después de su aprobación, la reforma laboral ha logrado modificar profundamente la estructura de la contratación en España. Sin embargo, el debate se desplaza ahora hacia un nuevo reto: convertir el aumento de los contratos indefinidos en una estabilidad laboral efectiva y duradera para los trabajadores, especialmente para los más jóvenes.
