Nvidia logra récords históricos, pero no convence a los inversores
Nvidia, la mayor empresa del mundo por capitalización bursátil, presentó ingresos históricos de 46.743 millones de dólares y beneficios de 26.422 millones entre mayo y julio, con crecimientos anuales del 56% y 59% respectivamente. El motor sigue siendo el negocio de centros de datos, que representa ya el 88% de las ventas gracias a la adopción masiva de la nueva arquitectura Blackwell por gigantes como Amazon, Google, Microsoft y Meta.
Sin embargo, pese a estos resultados, las acciones llegaron a caer un 5% en futuros tras el cierre de mercado, reflejando la percepción de que las cifras quedaron por debajo de lo esperado por los analistas. Para reforzar la confianza, la compañía anunció un ambicioso plan de recompra de acciones por 60.000 millones de dólares y una previsión de ingresos de 54.000 millones para el próximo trimestre.
La tensión comercial con China sigue siendo un desafío: Nvidia confirmó el fin de la producción de los chips H20 para ese mercado, aunque dejó abierta la posibilidad de retomar envíos si mejoran las relaciones entre Washington y Pekín. Mientras tanto, la compañía mantiene su posición de liderazgo en inteligencia artificial, pero las dudas de los inversores muestran que incluso el mayor referente del sector debe lidiar con expectativas altísimas.
