El síndrome del actor en el liderazgo: cuando la confianza se convierte en un guión
En el mundo del liderazgo, mucho se habla del síndrome del impostor: esa sensación de no estar a la altura, de dudar de nuestras propias capacidades. Pero, ¿qué sucede cuando ocurre lo contrario? Cuando alguien se siente prepotente o demasiado seguro de su rol, interpretando un papel en lugar de ejercer un liderazgo genuino. A esto lo llamamos el «síndrome del actor».
El síndrome del actor en el liderazgo ocurre cuando una persona se apega demasiado a la imagen de líder ideal sin una base sólida de autoconocimiento y sobre todo, competencia real. En lugar de liderar con autenticidad, ejecuta un papel basado en expectativas externas, enfocándose más en la apariencia de liderazgo que en la realidad y el impacto real.
Existen señales que pueden ponernos sobre la pista de un líder está actuando influido por el síndrome del actor
• Discurso sin acción: Expresa ideas grandiosas, pero rara vez las respalda con hechos concretos.
• Exceso de confianza: Rechaza retroalimentación, creyendo que su forma de liderar es incuestionable, o también consultar en casos complejos o en caso de duda ya que piensa que su posición, solo por eso, le da todas las claves para tomar decisiones correctas, independiente del equipo o experiencias previas
• Desconexión con el equipo: Se muestra carismático, pero no genera relaciones genuinas ni confianza real.
• Decisiones basadas en impresiones: Prioriza decisiones que refuercen su imageny posición, más que aquellas que beneficien al equipo o la organización.
• Falta de adaptabilidad: Se aferra a un estilo de liderazgo fijo, sin considerar las necesidades cambiantes de su entorno y de su equipo.
Un líder que sufre el síndrome del actor puede generar una cultura organizacional superficial, donde la imagen importa más que la acción y los resultados. Esto puede llevar a desmotivación en los equipos, decisiones erróneas basadas en percepciones falsas y, en el peor de los casos, la pérdida de credibilidad.
Afortunadamente, hay formas de evitar caer evitar caer en este síndrome, comenzando por una autorreflexión y evaluación
• Autenticidad sobre imagen: En lugar de enfocarse en parecer un líder, hay que trabajar en serlo realmente.
• Aceptar la vulnerabilidad: Un buen líder reconoce sus debilidades y busca mejorar constantemente, pidiendo ayuda, evolucionando etc.
• Fomentar el feedback: Estar abierto a la crítica constructiva ayuda a evitar la desconexión con la realidad.
• Priorizar el impacto real: Las acciones deben estar alineadas con el bienestar del equipo y los objetivos de la organización.
En cierta forma y en ciertos casos se puede establecer una relación entre este síndrome y la Teoría de Peter en las organizaciones, “todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia«. En otras palabras, las personas tienden a ser promovidas en una organización hasta que alcanzan un puesto donde ya no pueden desempeñar sus obligaciones de manera efectiva, en este caso el liderazgo.
En definitiva, el liderazgo efectivo no es un guion que se memoriza y representa. Es un proceso de aprendizaje, crecimiento y adaptación constante. La verdadera grandeza de un líder radica en su capacidad para conectar con su equipo, aceptar sus imperfecciones y evolucionar de manera genuina.
¿Has conocido a alguien con el síndrome del actor? ¿Cómo crees que afecta a los equipos de trabajo?