BBVA reduce su presencia en Telefónica

BBVA reduce su presencia en Telefónica y cierra una etapa histórica como accionista de referencia

BBVA ha dado un nuevo paso en su estrategia financiera al reducir de forma significativa su participación en Telefónica. La entidad ha vendido más de la mitad de las acciones que mantenía en la operadora y pasa a controlar el 1,96% del capital, una posición cuyo valor ronda actualmente los 400 millones de euros, teniendo en cuenta la cotización de la compañía.

La operación supone un nuevo capítulo en el progresivo distanciamiento del banco respecto a Telefónica como accionista. Hace apenas unos meses, BBVA ya había abandonado el consejo de administración de la compañía con la salida de José María Abril, el último representante de la entidad en el órgano de gobierno. Con este movimiento, el banco consolida la idea de que su participación respondía a criterios exclusivamente financieros y no a una estrategia de control o influencia sobre la operadora.

El presidente de BBVA, Carlos Torres, ya había señalado recientemente que la inversión en Telefónica tenía un carácter financiero y reiteró que ambas compañías seguirán colaborando estrechamente en distintos ámbitos de negocio. De hecho, la relación comercial entre ambas empresas continúa siendo relevante, con acuerdos relacionados con financiación corporativa, servicios para empleados, venta y financiación de dispositivos, además de diferentes sociedades conjuntas dedicadas al crédito al consumo y al factoring, especialmente en mercados latinoamericanos.

La venta también pone fin, en la práctica, a una relación histórica entre ambas compañías. En el pasado, la antigua Argentaria llegó a controlar más del 10% del capital de Telefónica y contaba con tres representantes en su consejo de administración, desempeñando un papel destacado entre sus principales accionistas. Con el paso de los años, esa presencia fue reduciéndose hasta quedar limitada a una participación minoritaria.

La decisión de vender parte del paquete accionarial ha llamado la atención por el momento elegido, ya que la cotización de Telefónica ha atravesado recientemente periodos de mayor fortaleza bursátil. No obstante, la operación parece responder a una estrategia de optimización de la cartera de inversiones del banco más que a una valoración puntual de la evolución de la acción.

Por su parte, Telefónica también redujo recientemente su exposición accionarial a BBVA al vender la participación cercana al 1% que mantenía en el banco, una operación con la que buscó reforzar su liquidez aprovechando la buena evolución bursátil de la entidad financiera. Estos movimientos reflejan una tendencia compartida por ambas compañías: mantener una sólida relación empresarial mientras reducen los vínculos accionariales que durante décadas marcaron una de las alianzas corporativas más relevantes del panorama empresarial español.