EL ‘MERCAURANTE’ VIENE FUERTE: SE ACABÓ EL ROMANTICISMO DEL MENÚ DEL DÍA
Cuando comer por 6,99 € te cambia la lealtad… y la tradición
En España siempre hemos sido muy de bar, muy de menú del día, muy de “¿qué hay hoy de primero?”. Pero esa liturgia se está desmoronando a pasos agigantados. ¿El culpable? No es el bar de al lado, no es el kebab, no es la comida rápida. Son los supermercados. Sí: Mercadona, Carrefour, Alcampo… y todos los que han montado su propio mercaurante.
Y lo están petando.
Porque, seamos sinceros: con los precios como están, cuando ves “comida o cena por 6,99 €” y el menú del día tradicional ya roza o supera los 14 euros, la decisión empieza a ser más de calculadora que de costumbre. La hostelería pelea con subidas de luz, aceite de oliva, pescado fresco y salarios cada año. Los supers, en cambio, juegan a otra liga: volumen, logística y mucho microondas sin complejos.
Lo que pasa dentro de los supermercados da miedo (para los bares)
Hoy, a las tres de la tarde, es más fácil encontrar mesa en un bar que en la zona de comidas de un súper. La escena es real: jubilados que se conocen a los empleados, oficinistas que “comen rápido y tiran”, gente que no puede cocinar en casa, trabajadores que buscan ahorrar hasta el último euro. Y todos con su bandejita, compartiendo mesa con desconocidos como si fuera un comedor social… pero pagando poco.
El éxito viene por tres razones:
- Precio insultantemente barato.
- Variedad sin complicarse: hoy pasta, mañana merluza, pasado pollo con salsa.
- Cero tiempos muertos. En diez minutos entras, comes y te vas.
Y sí, eso para la vida moderna es oro puro.
El menú del día está en crisis… y no solo por precio
Los bares no suben los precios por capricho: les ha subido todo. Mantener un menú completo con primero, segundo, bebida, postre, pan y café se ha convertido en misión imposible si quieren seguir pagando nóminas, luz y aceite de oliva sin hipotecar el local.
Mientras tanto, los supermercados… pues hacen lo que saben hacer: producción masiva, márgenes ajustados y rotación continua. No necesitan ofrecerte un mantel ni conversación: solo que pases por caja.
Y, para rematar, el teletrabajo ha cambiado horarios y rutinas. Mucha gente ya no “baja al bar” porque ni está cerca ni compensa.
Hablemos claro: esto no es una moda. Es un cambio de paradigma
Lo del mercaurante no es un invento pasajero. Es un modelo que:
- Ha encontrado su público. Y es enorme.
- Crece cada año en ventas.
- Encaja con la nueva economía de supervivencia, donde ahorrar cinco euros al día no es tontería… son 100 euros al mes.
Si antes ir al súper a comer era “algo raro”, hoy es normalísimo. De hecho, empieza a ser raro pagar 14 euros por un menú entre semana cuando por la mitad tienes un plato caliente, una proteína decente y un postre… o lo que sea.
¿Y qué va a pasar en los próximos años? Te lo digo como experto: prepárate
✅ 1. Los mercaurantes se van a sofisticar
Más variedad, más opciones saludables, más combos y packs diarios. Y ojo: van a copiar los platos de éxito de los bares. Desde lentejas caseras hasta arroz con cosas.
✅ 2. Los supermercados abrirán espacios tipo “food court”
Mesas más cómodas, autoservicio más ágil, microondas inteligentes, menús temáticos…
Olvídate del banco metálico: van a invertir en hacerlo más “agradable”.
✅ 3. Los bares tendrán que reestructurar el menú del día
Menús más cortos, más flexibles, quizá sin postre ni café incluidos.
Y, sobre todo, reinventar la propuesta de valor: experiencia, cercanía, producto fresco.
✅ 4. La cocina de supermercado hará su propio delivery
Prepárate para ver menús de 5,99 € en apps de reparto, calentados en casa.
Impacto brutal.
✅ 5. Nacerán híbridos: bares que compran producto a supermercado
Sí: bares que usarán bases o platos preparados del súper para sobrevivir.
Hoy suena a sacrilegio. Mañana será normal.
✅ 6. La restauración tradicional se moverá hacia lo emocional
Lo que no puede copiar un súper: el trato, el bar de toda la vida, el cocinero que te conoce, el menú casero de verdad.
Ese será su refugio y su diferenciación.
El menú del día ya no es el rey. Lo fue durante décadas, pero el consumidor español está cambiando más rápido que la hostelería. Y el mercaurante ha llegado para ocupar el hueco que la economía ha abierto.
Y si hoy comer por 6,99 € parece imbatible… espera a que los supermercados empiecen a lanzar suscripciones, menús semanales y descuentos por volumen.
Esto no es una revolución. Es una derrota por aplastamiento… y una oportunidad de oro para quien sepa adaptarse.
