El Consejo Económico y Social critica

El Consejo Económico y Social critica al Gobierno por no definir ayudas a pymes en el estatuto del becario

El Consejo Económico y Social (CES) ha emitido un dictamen crítico sobre el anteproyecto del estatuto del becario, señalando carencias clave que podrían afectar su implementación y eficacia. Si bien reconoce como positiva la iniciativa de regular las prácticas no laborales —una medida que busca poner fin a la dispersión normativa y reducir la precariedad estudiantil—, el CES advierte que el Gobierno no ha definido ayudas concretas para las pymes ni ha cuantificado de manera fiable el impacto económico de la normativa.

El dictamen refleja un equilibrio delicado: se aprueba con amplia mayoría, a pesar del rechazo de patronales como CEOE y Cepyme, pero destaca la falta de consenso sobre aspectos fundamentales como el alcance del estatuto y el régimen sancionador. El CES subraya que la memoria de análisis de impacto normativo presenta insuficiencias, especialmente en lo económico y organizativo, y reclama datos claros sobre el número de becarios y empresas involucradas, información esencial para evaluar la viabilidad y la repercusión macroeconómica del proyecto.

Para profesionales y empresas, esta situación plantea desafíos prácticos: la regulación busca proteger a los estudiantes, pero sin un respaldo económico sólido para las pymes, la carga podría ser significativa, afectando la oferta de prácticas y la planificación interna de las empresas. La recomendación implícita del CES es clara: antes de avanzar, se requieren estimaciones precisas y mecanismos de apoyo que garanticen que la ley sea viable tanto para estudiantes como para empresas.

En este contexto, el estatuto aún enfrenta un camino complicado en el Congreso, con un texto que deberá equilibrar protección, claridad normativa y sostenibilidad económica para cumplir sus objetivos. Para quienes gestionan talento y formación en empresas, la lección es que anticipar el impacto práctico de las normativas es crucial: planificar, medir y adaptar puede marcar la diferencia entre aprovechar oportunidades de talento o enfrentar obstáculos administrativos y económicos.