Golpe a las telecos en Europa:

Hombre con traje y corbata hablando desde un atril con micrófonos durante una conferencia en el Mobile World Congress, con un fondo rojo corporativo.

Golpe a las telecos en Europa: el Gobierno enfría sus expectativas

El nuevo jarro de agua fría a las ‘telecos’ en Europa que anticipa el Gobierno y se aleja de Draghi: sin pagos por usar la red, ni espectro europeo y la única esperanza de las fusiones

El sector de las telecomunicaciones tenía en España una pecularidad. Pese a estar en una crisis de modelo, el Gobierno, sindicatos y empresas parecían ir a una en discurso hacia un horizonte menos regulado y que permita a estas empresas crecer con fusiones. Sin embargo, el pasado miércoles, el secretario de Estado de Telecomunicaciones, Antonio Hernando, enfrió las expectativas del sector en un discurso que congeló las expectativas de las ‘telecos’.

Durante los últimos años, los grandes directivos del sector han enviado casi una decena de cartas a Bruselas repitiendo unas demandas que se repiten constantemente independientemente de la empresa y la persona al mando. Antes del discurso de Hernando, el presidente de Telefónica, Marc Murtra, incidía en ello en el Ateneo y aseguraba que el Informe Draghi mandaba señales de un cambio definitivo. El directivo lo había dicho la semana anterior en un foro del Financial Times poco después de firmar una carta junto a los CEO de Meo, Telenor, Orange, Deutsche Telekom, KPN, Tim y A1 Telekom Austria, una nutrida representación del sector a nivel europeo.

En ella, se se pedía aplicar el informe Draghi y más facilidades para la inversión en servicios de la nube, centros de datos, capacidad de computación y las redes necesarias para transportar toda la información. Las fórmulas que llevan demandando los operadores son variadas. Desde un pago a las grandes plataformas que soportan la red hasta la creación de un fondo público que coinvierta con ellas en estos campos.

Estas mismas demandas se repetieron en el foro organizado por UGT y en el que concurrieron los cuatro primeros espada del sector en España: Borja Ochoa, presidente de Telefónica España, Meinrad Spenger, CEO de MasOrange, José Miguel García, CEO de Vodafone España, y Marius Varzaru, CEO de Digi. El mensaje es claro, pero Bruselas no está dispuesta a un cambio frontal, o al menos eso cree Hernando en base a las impresiones de las reuniones.

“Teníamos la expectativa de que este paquete regulatorio cambie mucha más cosas y produzca un avance más sustancial del que han producido los últimos paquetes regulatorios. Nos tememos que no va a ser así. Va ser un paquete regulatorio más bien conservador”, apuntó el secretario de Estado. El ministro de hecho aseguró además que el Gobierno rechaza por razones de “soberanía” de plano una de las recomendaciones de Draghi que más interesa a las ‘telecos’: la creación de licencias de espectro comunitarias y no nacionales. Aunque se trata de un tema muy técnico, es de vital importancia por el sector ya que tener una licencia de espectro permite tener las redes móviles. Estas licencias se consiguen por subasta y han sido una fuente de ingresos milmillonarias para las arcas estatales, lo que hace que los estados sean reticentes a enviarlos a Bruselas.

De las siete recomendaciones para el sector de Draghi, el Gobierno solo ha auspiciado la de las fusiones más fáciles, que no se tratará en la futura Ley de Redes Digitales, ya que se está tratando en otro proyecto aparte de la siempre ajetreada agenda burocrática de la capital comunitaria.
Otro elemento central de las recomendaciones del ex primer ministro italiano era el uso de refuerzo de los mecanismos de soberanía tecnológica y la compra de más productos de software y equipamiento de telecomunicaciones fabricado y diseñado en Europa, un elemento con el que el Gobierno sigue haciendo equilibrios para eliminar el veto a Huawei.

El informe también recomendaba impulsar la definición de un acuerdo comercial de compartición de coste entre los operadores de telecomunicaciones y las grandes plataformas. Una medida aplaudida por las ‘telecos’ y que siempre se ha visto complicada, pero que en un mundo en el que Estados Unidos lo preside Donald Trump parece imposible y Europa incluyó en el acuerdo de aranceles una cláusula por la que se comprometía a no establecer este mecanismo.

El escenario deja a los operadores a expensas de que el giro regulatorio incluya al menos una rebaja de obligaciones y más incentivos para invertir, a la espera de que se materialice el cambio en las políticas de competencia de la Unión Europea y permita desplegar la estrategia que tienen entre manos compañías como Telefónica u Orange para reforzar su huella en Europa.